Traductor

jueves, 28 de mayo de 2015

Sol y luna


Sol y luna



El sol es una flor
que se deshoja en luz divina
cierra sus pétalos por la noche,
los abre durante el día
cae su néctar sobre nosotros,
dulce néctar de energía.

La luna es la culpable 
del beso de los amantes
del despertar de los sueños
y las caricias dormidas.

¿Qué pasaría si entre ellos dos
no se desnudara el atardecer
para vestir un amanecer
enamorado de la vida?

Mónica Gribaudi

Estrellas en la lluvia

Estrellas en la lluvia


Esta mi cielo todo alborotado de estrellas,
se me lleno la mente de impávidas palabras
la lluvia cae mansa en Montevideo,
quisiera contar las gotas y despedir
en cada una de ellas mis asperezas

El tiempo se desliza lentamente
es un enemigo sigiloso
que busca el momento exacto
para traer tantos malos recuerdos...  

Se escabulle tras un gran ventanal, inocuo,
no sabe que a su paso ya no temo,
con cada lágrima que derramó mi noche
en el día forme un mar azul
por el que navegan nuevas mañanas
en las que ahora si, puedo ver el horizonte.

Mónica Gribaudi

martes, 19 de mayo de 2015


Resultado de imagen para cántaro de poesía


Se llena mi ser de poesía
cual cántaro y desborda
y entona mil voces vivas
este prado que aflora
cuando vibra nuestro amor 
acumulando las horas
bajo sabanas que transpiran
inolvidables noches de placer.

Nada mas hermoso 
que un amanecer 
y si es en tus ojos mejor,
nada mas inquieto 
que cuando te espera mi ser
y si no vienes pronto peor.

Es que se rompe mi piel
sin el calor de tus caricias
y mis manos se vuelven tumbas
y mis pies arrastran el tiempo
que sufre y enlentece su paso 
sobre un desconsolado reloj.

Mónica Gribaudi

viernes, 15 de mayo de 2015

Al niño del omnibus

Dedicado a ti pequeño,
a ese rostro demandante de cariño.



Pequeño ser,
¿dónde está tu sonrisa 
tus alas revoloteando en la brisa 
los ojos descubriendo el horizonte?
Pequeño sol , tan frágil, tan mío
mi corazón se entristece
al verte tan solo y desprotegido.

Pequeña luz deberías ser feliz
con unas manos sosteniendo tu ternura
guiando tu destino hasta que tus pasos
caminen firmes por esta vida.

Corazón necesitado de esperanza,
que rápido este mundo
se encargó de hacerte daño. 

Mónica Gribaudi

jueves, 14 de mayo de 2015

Ayer cuando salí del trabajo y me dirigía a casa, mientras mi ómnibus pasaba por la Avenida General Flores en donde están construyendo el nuevo corredor  cuyo costo es de unos  40 millones de dólares según leí por ahí, no podía dejar de pensar  en mis hijos. Subió un niño a vender galletitas, un pequeño que tendría más o menos la edad de mi nene, unos  11 o 12 años. El pequeño  saludó al chofer. ¿Cómo estás? Le preguntó éste y su respuesta fue una bomba que cayó directo a mi corazón de madre, -Bien- le dijo-Acá con frío- Esas simples palabras en esos labios tan pequeños me hicieron llorar. Mientras lo escuchaba ofrecer sus productos con esa mirada curtida por la calle y esa inocencia caduca a fuerza de miseria, no podía dejar de preguntarme ¿cómo es posible que un niño a esa hora esté trabajando y no en su casa que es donde debería estar calentito, con la pancita llena y disfrutando su niñez?
Me gustaría saber ¿por qué los “especialistas” quienes son los que tendrían que buscar soluciones y tratar de acabar con estos problemas, no hacen nada? Si, ya se lo que me contestarían algunos de ellos si les preguntara, su respuesta más feliz es que según las estadísticas la pobreza ha bajado a determinado porcentaje, que los niños en situación de vulnerabilidad son cada vez menos y que el Estado hace todo lo posible.

Saben qué, no les creo, mientras me siga encontrando con ojitos tan pequeños, pero tan resabiados por la vida, mientras escuche esa voz que debería ser la más dulce, pero que se ha vuelto agria a base de hambre y frío, la palabra estadística me suena a heladera, a “Soy un frezzer” en la voz de quien la usa, porque hay que tener el corazón muy duro para estar en el poder y no llorar todos los días por tanta miseria ajena y más aún cuando son nuestros niños los que sufren..

Mónica Gribaudi
Montevideo-Uruguay

martes, 12 de mayo de 2015

-No mires -me decía -No mires.
Mientras mis ojos no podían apartarse de ese lugar atraídos como por un imán, indefensos ante esa imagen que se adhirió tan profundamente a mi retina que aún hoy, tanto tiempo después, me es imposible olvidar.
Todo estaba ahí, como un cuadro mal hecho, borroneado, tachado y salpicado.
Buscaba algún punto, una pequeña señal de esperanza, pero no, todo se presentaba inerte a mis ojos
Así quedó mi corazón, mil veces reducido de tamaño y latiendo suspiros de tristeza, así como quien camina sin rumbo por el Polo Norte buscando un poco de tibieza.
Así quedó mi entender vacío de teorías, vacío de sapiencia.
Así me quedé yo, con esta grave impotencia, tan pobre de sueños y esperanza, buscando en el futuro la paz que perdí ese día.

viernes, 8 de mayo de 2015

Velar tus sueños

Velar tus sueño
(a mis tres hijos)


Desde que supe de ti
mis brazos se volvieron nido
y mi regazo un dulce despertar
solo para ti amor mío.

Porque es en tu cielo 
donde vive mi ser,
porque es en tu bienestar
solo ahí 
donde encuentro la calma.

Porqué es tu voz 
mi mas grato sonido,
ese que le da vida a mi alma
la armonía que respiro.

Porque lo único que quiero
es velar tus sueños, niño
y que sepas que estoy ahí
siempre ahí, contigo.



Mónica Gribaudi

A la noche

Resultado de imagen para cielo nocturno



¡Quisiera pedirle a lo noche un deseo!
Tal vez mientras duermo le hablo,
en  mis sueños,
donde las quimeras despiertan,
en donde a todo me atrevo.

Y en los ratos de desvelo 
se me hace tan grande el cielo
que no  me alcanzan los ojos
y mucho menos los dedos
para acariciar tanta inmensidad 
y enceguecida quedo,
deseando poder volar,
deseando ser un lucero.


Mónica Gribaudi


sábado, 2 de mayo de 2015

Buque

Buque



Resultado de imagen para Buques



Un buque porta-contenedores eso soy,
Albergo en mi bodega todo tipo de cargas
desde un corazón apasionado
hasta una colección de zapatos viejos
con los que camino mi vida,
un montón de vivencias locas
unos niños ruidosos y mil sonrisas.

Un buque pesquero, eso soy,
voy pescando sueños en el horizonte,
por aquí y por allá, pesco mi historia
que flota entre olas de poesías.

A veces la realidad ancla mi nave
unos metros cerca de la orilla,
allí sacude con fuertes vientos
el casco blindado de mi acorazado
y entonces, solo entonces,
Buque de Guerra soy.

Mónica Gribaudi
Derechos reservados