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miércoles, 2 de diciembre de 2015

Mini cuentos

                                                                                                                                                                                                              Una vez participé de una propuesta en donde teníamos que escribir basándonos en una oración. 

Comparto lo que me salió de acuerdo a las oraciones que están subrayadas al principio de cada pequeño cuento.

El payaso hizo una reverencia y se sacó la nariz.

El payaso hizo una reverencia y se sacó la nariz, nunca olvidaré el rostro de sorpresa de mi pequeña.
-Mamá, mamá -me gritaba 
-Se la sacó, se sacó la nariz, tiene otra abajo!!! 
Traté de explicarle que los payasos están disfrazados,  que están actuando y que detrás de su maquillaje, peluca y ropa hay una persona pero mi niña  se negaba a verlos así, para ella eran seres mágicos que la hacían reír, no imaginaba que detrás de ese personaje había un hombre deseando terminar la actuación para volver a su hogar.

La pareja de equilibristas, luego del redoble, saltó al vacío.

El día elegido había llegado, los dos se preparaban como si fuera la primera vez.
Tenían sobre la cama los trajes que usaban en aquellos años, las fotos, los recortes de los diarios...
Extrañaban como locos aquellos años de gloria, la vida les había gastado una mala jugada, solos, lejos del circo, en aquel asilo para ancianos, planeaban su última actuación.
Nadie sospecho cuando salieron, era común verlos pasear juntos, ella caminaba lentamente con su bastón del brazo de aquel hombre que había significado todo en su vida. A él se lo podía escuchar a menudo contar todo tipo de anécdotas de su esposa, a la que admiraba con todo su corazón.
-¿Toda una vida recorriendo el mundo y ahora en qué nos convertimos?- se decían uno al otro.
Cuentan que esa fue la última vez que se los vio en el pueblo.
Esa misma tarde la pareja de equilibristas, luego del redoble, saltó al vacío.


El dueño del circo miraba desde atrás de la cortina

El dueño del circo miraba desde atrás de la cortina, las lágrimas corrían por su rostro, hace mucho tiempo que esperaba este momento, su único hijo parado frete a la multitud se desenvolvía con una actitud magistral.
La emoción que sentía era muy fuerte, en esos minutos pudo revivir toda su historia, cuando de pequeño observaba a su padre desde atrás de una cortina, hasta su primer acto como presentador.
Se seca las lágrimas del rostro, ensaya su mejor sonrisa y entra al escenario, allí lo reciben el aplauso de la multitud y los brazos de su hijo. El momento de la despedida había llegado.

El domador acarició al viejo león y le dijo...


-Damas y caballeros,  niñas y niños...- Gritaba el presentador mientras el domador se dirigía a la pista para hacer su acto.
Todos aplaudían locos de contentos esperando ver a la bestia ser dominada por aquel hombre, pero la sorpresa fue enorme cuando se encontraron que al destapar la jaula estaba vacía. 
De inmediato dos hombres disfrazados de león salieron corriendo al medio de la pista mientras el domador los hacía hacer todas clases de piruetas.
Ese acto terminó con un aplauso generalizado y la aprobación total de los presentes, los nuevos dueños del circo le explicaron a la multitud que la política desde ahora en adelante era buscar nuevas formas de entretenimiento en el que no se involucren animales. 
Esa noche el domador acarició al viejo león y le dijo: -Mañana será tu último viaje en tren...
A la mañana siguiente el león partió hacia la reserva  junto con el elefante y  los osos. La última palabra que escucho antes de partir el tren, fue las del domador que con lágrimas en los ojos le pidió perdón.

Mónica Gribaudi

2 comentarios:

  1. Me encantaron, están todos geniales! Felicitaciones Mónica!

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    1. Me causa alegría tu comentario!!! Muchas gracias por transmitirme tu apoyo. Saludos

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