El tiempo nunca, nunca se asocia conmigo.
Pasa lento cuando quiero que corra,
y apura el paso cuando intento detenerlo.
Aveces me desespero, inoportuno avanza, ligero.
Y oculto tras mi reloj mueve sus agujas riendo.
Escucho sus carcajadas, eterno tic tac
que perfora el silencio.
Todo acontece a su antojo y ante el me doblego.
¡Malditas sean las horas que se escurren
como agua entre mis dedos!
Anunciando que se termina, que es tarde,
que envejezco.
MÓNICA GRIBAUDI
Muy bueno Mónica! Y es tal como lo describes jaja un saludo ;)
ResponderBorrarMucas gracias Agustín!!!
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