Translate

lunes, 15 de febrero de 2016

San Valentín



Suspiran mis entrañas latiendo al ritmo frenético de un pecho que palpita cada vez que recibo un beso...o lo doy.
El amor es tan feliz cuando puede celebrar en la intimidad la dulce tentación que derrama sobre el lecho, esta humedad inquietante que saborea el deseo.
El amor lo puede todo...
Como loca camino sobre la cornisa de nuestro desvelo, al punto de no temer caer, si son tus brazos los que convierten mi caída en vuelo.
Tu amor empuja mi alma hacia el horizonte, dejándome ver mas allá de la piel y los sueños.
Persigue mariposas en mi estomago, bloquea mi razón, se ríe a carcajadas invadiendo mi soledad, desafía mi timidez, me grita que confíe en sus latidos...  me entrego.
Y el amor camina de a dos, se toma de la mano y enfrenta al mundo entero, crece árbol y en sus ramas que se estiran hacia el cielo, nuestro amor ama aquel día en el que nuestros destinos se unieron...

Dedicado a mi esposo


Mónica Gribaudi

jueves, 28 de enero de 2016

Resultado de imagen para paez vilaro


Esa muchacha respira la poesía
de un tambor enamorado,
va despertando en su cuerpo
la energía ancestral
de un ritmo apasionado
que da luz a sus caderas
mientras danza con el viento
la magia que florece
cada año en verano.

Ella celebra la vida
mientras sonríen las olas
de un mar alborotado
que recorre por las venas
de un Montevideo que vibra
con el Candombe a flor de piel.

Mónica Gribaudi

jueves, 21 de enero de 2016

Poema de mi autoría publicado en la revista Sembradores de Poesía de Nina Reis

¡No más! Grita mi ser ¡No más! Cuándo pararé de ver, de oír, de... 
 Lo que muestra este mundo parece tan ajeno.
Qué haría yo con poder. Serían mis decisiones tan frías.
Me daría la misma tristeza el dolor de otros.


La ambición, se apoderaría de mí, o la costumbre, o la indiferencia,
o que se yo como llamar a esa falta de sentimiento .
A veces preferimos ignorar, si no se ve pareciera no existir, total,
lo que pasa en el culo del mundo queda lejos.


Y lo que ocurre aquí nomás y nuestros ojos mirando sin ver
y la impotencia de no poder ayudar y las lágrimas y el sufrimiento.
Como puta falsamente acariciada transpira la paz,
recorre oficinas, cumbres, palacios, manoseada por todos va.


Se la puede ver desmayada en cada esquina, en cada grito, en cada insulto,
se la puede ver revolcándose cuando la intolerancia y el odio ganan.
Se la puede ver mutilada en cada bomba que impacta


Mónica Gribaudi       
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

                                                                                                                                  
                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

                                                                 

martes, 12 de enero de 2016

Solo así nace el amanecer

Solo así nace el amanecer
como aquellas  cosas
que amamos tanto
y brillan en nuestro horizonte.

Solo así, como aquella melodía
que en la cuna nos llenaba el alma
de tranquilidad...

Como esas palabras que el corazón
escucha cual himno
y lo hace latir enamorado.

Árbol que extiende sus brazos 
hacia el cielo y se llena de pájaros
que proclaman por volar.

Solo así, nace el amanecer
en lo mas dulce de unos labios
que besan.

Como la respiración de un niño 
de ojos soñadores
que alza sus brazos
en busca del mimo...

Como una mano que protege
sobre nuestra espalda
y nos empuja. 

Como un simple despertar...

Mónica Gribaudi
  Uruguaya

Resultado de imagen para mariposa rosa




Aleteo de mariposas

Desaparecer quiero
huir de esta ciudad
del barullo de las calles
a motor,a transeúntes,
a quejidos y al temor
en cada esquina
a la rutina diaria
de días que se arrastran.

Desaparecer quiero
harta del hedor a humanidad
de la voz de las mañanas
de unos pies desconocidos 
que pisotean mi tolerancia.
.
Quisiera hoy envolverme en una rosa,
sentir la suavidad de sus brazos
cerrarse sobre mi y quedarme allí
hasta disipar mi malhumor.

Quisiera hoy alejar todos mis ruidos
mirar con sabiduría en mis ojos
entender qué es lo que persigo.
Quisiera tener el control 
de mi inconsciencia
afinar mi oído y percibir
el aleteo de las mariposas.

Mónica Gribaudi


miércoles, 2 de diciembre de 2015

Mini cuentos

                                                                                                                                                                                                              Una vez participé de una propuesta en donde teníamos que escribir basándonos en una oración. 

Comparto lo que me salió de acuerdo a las oraciones que están subrayadas al principio de cada pequeño cuento.

El payaso hizo una reverencia y se sacó la nariz.

El payaso hizo una reverencia y se sacó la nariz, nunca olvidaré el rostro de sorpresa de mi pequeña.
-Mamá, mamá -me gritaba 
-Se la sacó, se sacó la nariz, tiene otra abajo!!! 
Traté de explicarle que los payasos están disfrazados,  que están actuando y que detrás de su maquillaje, peluca y ropa hay una persona pero mi niña  se negaba a verlos así, para ella eran seres mágicos que la hacían reír, no imaginaba que detrás de ese personaje había un hombre deseando terminar la actuación para volver a su hogar.

La pareja de equilibristas, luego del redoble, saltó al vacío.

El día elegido había llegado, los dos se preparaban como si fuera la primera vez.
Tenían sobre la cama los trajes que usaban en aquellos años, las fotos, los recortes de los diarios...
Extrañaban como locos aquellos años de gloria, la vida les había gastado una mala jugada, solos, lejos del circo, en aquel asilo para ancianos, planeaban su última actuación.
Nadie sospecho cuando salieron, era común verlos pasear juntos, ella caminaba lentamente con su bastón del brazo de aquel hombre que había significado todo en su vida. A él se lo podía escuchar a menudo contar todo tipo de anécdotas de su esposa, a la que admiraba con todo su corazón.
-¿Toda una vida recorriendo el mundo y ahora en qué nos convertimos?- se decían uno al otro.
Cuentan que esa fue la última vez que se los vio en el pueblo.
Esa misma tarde la pareja de equilibristas, luego del redoble, saltó al vacío.


El dueño del circo miraba desde atrás de la cortina

El dueño del circo miraba desde atrás de la cortina, las lágrimas corrían por su rostro, hace mucho tiempo que esperaba este momento, su único hijo parado frete a la multitud se desenvolvía con una actitud magistral.
La emoción que sentía era muy fuerte, en esos minutos pudo revivir toda su historia, cuando de pequeño observaba a su padre desde atrás de una cortina, hasta su primer acto como presentador.
Se seca las lágrimas del rostro, ensaya su mejor sonrisa y entra al escenario, allí lo reciben el aplauso de la multitud y los brazos de su hijo. El momento de la despedida había llegado.

El domador acarició al viejo león y le dijo...


-Damas y caballeros,  niñas y niños...- Gritaba el presentador mientras el domador se dirigía a la pista para hacer su acto.
Todos aplaudían locos de contentos esperando ver a la bestia ser dominada por aquel hombre, pero la sorpresa fue enorme cuando se encontraron que al destapar la jaula estaba vacía. 
De inmediato dos hombres disfrazados de león salieron corriendo al medio de la pista mientras el domador los hacía hacer todas clases de piruetas.
Ese acto terminó con un aplauso generalizado y la aprobación total de los presentes, los nuevos dueños del circo le explicaron a la multitud que la política desde ahora en adelante era buscar nuevas formas de entretenimiento en el que no se involucren animales. 
Esa noche el domador acarició al viejo león y le dijo: -Mañana será tu último viaje en tren...
A la mañana siguiente el león partió hacia la reserva  junto con el elefante y  los osos. La última palabra que escucho antes de partir el tren, fue las del domador que con lágrimas en los ojos le pidió perdón.

Mónica Gribaudi