Traductor

martes, 20 de enero de 2015



IMPOTENCIA




De pronto cesaron las palabras,
de pronto apreté los dientes tan fuerte
que pude encerrar mi lengua tratando de acallarla,
y la oí gritar estupideces
y me dieron ganas de morderla y causarle dolor.

Esta bronca que tengo se me sale en incoherencias,
abrupta se cuelga en mi garganta y explota.
¿Cómo si sirviera de algo gritar?
¿Cómo si escucharan y entendieran el porqué?
¿Cómo si les importara?

Y logro que el silencio se apodere de mí,
“¡Calma Mónica, calma! “ me repito,
mientras un rayo de sol irrumpe
por el agujero de la puerta,
¡siempre hay esperanza!

Mónica Gribaudi 
Uruguaya

No hay comentarios.:

Publicar un comentario